Gracias Por Dejarme Ver en Ti lo Mejor de Mi (Marcela González)

No quiero que me interrumpas, por favor déjame hablar, quizás esta sea la primera vez en que no te exijo una respuesta, porque tú solo me la darás, quizás no hoy ni mañana, ni en días, semanas o meses; sé que la respuesta la darás algún día, quizás ni siquiera yo me entere de cómo ni cuándo la darás; en todo caso yo sé cual es la respuesta, lo importante es que la respondas para ti. Sé que no soy la madurez en persona ni nada por el estilo pero, después de años de analizar tu vida, la mía y la de nosotros he llegado a una conclusión: eres aún un niño.El análisis para que realmente funcionara lo empecé haciendo por mi; me pregunté ¿cómo puedo ser tan poca cosa, que habiendo entregado absolutamente todo no te pueda tener a mi lado?, lo entregué todo, tú sabes que fue así y cuando digo todo es porque ha sido ABSOLUTAMENTE TODO; todo desde ese primer momento en que traicioné a mi mejor amiga para estar contigo, pasando por las largas caminatas durante más de un mes sin tomar micro para ahorrar plata y con ella comprar ese regalo de cumpleaños que tanto anhelabas y terminando con esa última noche en la que estuvimos juntos. Hay muchas cosas más, ambos lo sabemos, pero dentro de todas esas cosas hay dos que me han dolido más a mi que a ti, la primera fueron las constantes mentiras a mi papá para poder verte en todo momento y la otra que sucedió hace tan poco y que ni siquiera he tenido la oportunidad de conversarla contigo y que sé que cuando te enteres te va doler tanto como me dolió a mi y ese dolor nos acompañará por mucho tiempo más.La respuesta a esa pregunta de ¿cómo he podido ser tan poca cosa? no fue una respuesta certera, si no que fue una nueva pregunta ¿puedo hacer algo yo para que tú estés a mi lado? (no me respondas ahora, te pedí antes que no me interrumpieras); la respuesta a esta última pregunta fue clarísima: ¡NO!; no importa lo que yo haga no te voy a tener a mi lado; luego decidí reformular la pregunta: ¿puedo hacer algo yo para que tú me quieras? y la respuesta fue nuevamente un NO, pero fue un NO porque tú ya me quieres, el problema está en que no lo asumes; ya sé lo que estás pensando "si lo asumo", pero no asumes que me quieres de una forma distinta a como quieres a todos.Luego naturalmente para continuar con este análisis hubo una nueva pregunta: ¿por qué no lo asumes?, pero para responder esto tuve que necesariamente empezar a analizarte a ti; el primer criterio que utilicé fue el típico temor al "qué dirán tus amigos" y aunque no lo descarté del todo, sé que tus verdaderos amigos me conocen y me quieren por tanto no podrían ser ellos; el segundo criterio que utilice fue "¿qué dirán el resto de las personas" y como tengo claro que no soy (como dice la canción) "una presea para enseñar" encontré aquí la respuesta: te doy vergüenza.Esta última respuesta me llevó necesariamente a analizar todas las relaciones amorosas que has tenido en tu vida (que no son pocas por cierto) y entre todas ellas encontré 3 factores en común:1--> todas ellas han sido lo que se conoce como "minas ricas"2--> a todas las has conocido una o dos semanas antes de ponerte a pololiar con ellas.3--> todas esas relaciones han terminado al poco tiempo de haber empezado.Esto me hizo llegar a una nueva conclusión: a ti las mujeres te entran por los ojos y la diferencia de todas tus relaciones a la que tuviste conmigo es que yo entré por tu corazón, esto lo digo porque antes de entablar una relación pseudo amorosa conmigo fuiste mi amigo durante años. (sé que en este momento estás buscando en tu memoria alguna relaciín que haya entrado primero por tu corazón, pero no lo sigas haciendo, recuerda que yo te conozco mucho mejor de lo que te tú mismo te conoces). Además ¿cómo explicas que lo de nosotros haya durado tanto tiempo? es verdad que ha tenido varios impaces de por medio, pero la cuenta total es de 2 áños, 4 meses y 3 días; la explicación es una sola: soy la única a la que has querido realmente, estoy en tu corazón, entré por ahí y me quedaré mucho tiempo más, y la comparación con tus otras relaciones es que si bien a ellas también las has querido es porque te has obligado a hacerlo, en cambio conmigo el sentimiento surgió por el ciclo natural.Ves como llegué a la respuesta de la primera pregunta ¿cómo puedo ser tan poca cosa para no tenerte a mi lado?, no soy poca cosa, soy mucho porque supe ganarme lo que nadie había logrado: tu corazón.¿Estás pensando que soy una ególatra? y puede que sea verdad, pero sabes que cuando me refiero a nuestra relación nunca me he equivocado y tampoco lo haré esta vez.Ahora que has empezado una nueva relación siguiendo las dos típicas primeras etapas (la mina rica que recién conoces) debes saber que la tercera será inevitable (terminará más pronto de lo que crees) y sé que lucharás por tu orgullo (que es bastante fuerte) para tratar de que dure lo máximo que pueda y así hacer que yo me equivoque, pero no lo lograrás y es más seguirás luchando fuertemente para que cuando esa nueva relación ya haya terminado no volver a mi lado, esto no sólo lo digo porque quiero que pase, si no porque es el curso natural de cualquier relación que nace sin amor (son como los matrimonios por conveniencia, nunca fueron felices).Sé que en este momento estás un poco enojado por todo lo que te estoy diciendo, pero como te dije en un principio la respuesta no la tienes ahora y cuando la tengas quizás sea demasiado tarde y yo ya no esté ahí esperándote, pero eso no lo decido yo, Dios sabrá que es lo que nos tiene preparado. Por mi parte no seguiré buscándote en otras personas, sólo esperaré a que la persona maravillosa que me hiciste ser vuelva a despertar contigo o sin ti.Ahora si quieres decir algo puedes hacerlo...
___________________________________________________________________
Y es q al parecer no soy la única q siente por montones... y es q al parecer alguien más me entiende... y es q al parecer... no siempre todo es silencio...
gracias Marce por hacerme llorar, por lograr q saque esta mierda, por lograr q al menos las lágrimas hablen por si solas, al menos para mi... en silencio...
